Bueno, algo que está de moda en la acción política. Decir que, dado que eso escasea en España, mejor buscar acción en otros países para poder hablar de algún tema político.
La Asamblea Nacional Constituyente, según la Constitución de 1999, corresponde convocarla;
Es decir, a efectos legales, según la Carta Magna que rige Venezuela, el Presidente de la República Nicolás Maduro, ha seguido lo que así establece, siendo considerado así el poder constituyente al amparo del artículo 70 de la misma Constitución, una forma representativa.
Así, por decreto presidencial de 1 de mayo de 2017, anuncia la convocatoria del poder constituyente, para, tal y como ocurrió el pasado domingo 30 de julio, elegir a los representantes y diputados constituyentes de la ANC, entre ellos, altos dirigentes del Gobierno que, con objetivo de presentarse, renunciaron a sus responsabilidades (Delcy Rodriguez, Iris Varela...).
Una de las ya principales diferencias de la llamada Asamblea Nacional Constituyente de 1999 con respecto a la actual (la anterior a esta), es que, primero, fue convocada por la mayoría de la Asamblea Nacional elegida (en aquel entonces, la Cámara de Diputados, el Congreso), y por tanto, no del exclusivo deseo del Presidente de convocarla, tal y como estipulaba la entonces en vigor Constitución de 1961.
Esa Constitución que mediante golpe de Estado fallido ya en 1992 los golpistas intentaron tirar, pero que, evidentemente, no consiguieron. Golpistas como Hugo Chávez que, con esta visibilidad, pudo años más tarde subir al poder. Y además, previa a dicha Asamblea Nacional, se convocó un referéndum para que el pueblo (ese al que tanto se refiere el presidente Maduro) eligiera si quieren o no modificar su actual Constitución, y elegir así dicha Asamblea.
El resultado, como se conoce, fue una victoria clara del sí, y así comenzó el proceso para una nueva Constitución, un nuevo referendo de aprobación y, posteriormente, elecciones del año 2000 para el periodo 2001-2007.
Entonces, aunque hay diferencias, pero cumple la legalidad, ¿por qué es motivo de un absoluto rechazo por parte de la comunidad internacional?
La Asamblea Nacional Constituyente, según la Constitución de 1999, corresponde convocarla;
- al Presidente de la República en Consejo de Ministros,
- la Asamblea Nacional, con un acuerdo de las dos terceras partes,
- los Consejos Municipales en cabildos, también con un acuerdo de las dos terceras partes
- y/o el 15% de los electores inscritos en el Registro Civil y Electoral.
Es decir, a efectos legales, según la Carta Magna que rige Venezuela, el Presidente de la República Nicolás Maduro, ha seguido lo que así establece, siendo considerado así el poder constituyente al amparo del artículo 70 de la misma Constitución, una forma representativa.
Así, por decreto presidencial de 1 de mayo de 2017, anuncia la convocatoria del poder constituyente, para, tal y como ocurrió el pasado domingo 30 de julio, elegir a los representantes y diputados constituyentes de la ANC, entre ellos, altos dirigentes del Gobierno que, con objetivo de presentarse, renunciaron a sus responsabilidades (Delcy Rodriguez, Iris Varela...).
Una de las ya principales diferencias de la llamada Asamblea Nacional Constituyente de 1999 con respecto a la actual (la anterior a esta), es que, primero, fue convocada por la mayoría de la Asamblea Nacional elegida (en aquel entonces, la Cámara de Diputados, el Congreso), y por tanto, no del exclusivo deseo del Presidente de convocarla, tal y como estipulaba la entonces en vigor Constitución de 1961.
Esa Constitución que mediante golpe de Estado fallido ya en 1992 los golpistas intentaron tirar, pero que, evidentemente, no consiguieron. Golpistas como Hugo Chávez que, con esta visibilidad, pudo años más tarde subir al poder. Y además, previa a dicha Asamblea Nacional, se convocó un referéndum para que el pueblo (ese al que tanto se refiere el presidente Maduro) eligiera si quieren o no modificar su actual Constitución, y elegir así dicha Asamblea.
El resultado, como se conoce, fue una victoria clara del sí, y así comenzó el proceso para una nueva Constitución, un nuevo referendo de aprobación y, posteriormente, elecciones del año 2000 para el periodo 2001-2007.
Entonces, aunque hay diferencias, pero cumple la legalidad, ¿por qué es motivo de un absoluto rechazo por parte de la comunidad internacional?
- En primer lugar, es justo decir que países como Cuba, Bolivia, Ecuador, Rusia, Siria, Irán y otros, la han calificado de "democrática", del "derecho de los Estados a elegir su propio sistema", y otras cuestiones más. Razón no les falta, pero, partiendo de la obviedad absoluta de lo que parten, ¿por qué no analizan el contexto en el que se convoca, y el rechazo que produce?
- Entonces, ¿cuál es ese contexto y por qué produce rechazo? Analizamos así los últimos sucesos, desde el año 2006 hasta la actualidad:
Tras el proceso electoral de 1998, el poder constituyente aprobado por el pueblo venezolano de 1999, la aprobación de la Constitución de 1999 y su posterior referendo, y el proceso electoral de 2000 (lógico con una nueva Constitución), comienza el primer mandato del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela para el periodo 2001-2007, como ya he mencionado antes.
Cabe destacar que el objetivo de una nueva Constitución, que diera un final a la de 1961, no va más allá de que la actual no era del gusto de las ideas del nuevo Presidente, dispuesto a cambiar absolutamente todo el orden político, jurídico y social de Venezuela. Y si uno piensa que está gobernado por corruptos, y vienen unos a cambiar absolutamente todo, ¿por qué no? Sus propuestas fueron la nacionalización de las industrias, el control de los precios, las llamadas Misiones Bolivarianas, cuestiones que, dado que el petróleo se vendía a buen precio, se podían permitir.
Por lo que hay una legislatura de cambios sociales, de modelo económico y de cambio en el poder político. Así, en las elecciones del año 2006, para el mandato 2007-2013, el candidato Chávez fue elegido nuevamente y con mucho más apoyo electoral, había cumplido con lo prometido. Pero desde entonces, empieza un cambio de rumbo, y a mediados del mandato, desde el 2009 en adelante, la economía parece ser que no es lo que se esperaba (el Petróleo, como se ha visto estos últimos años, cayó en picado su precio, por lo que un país que ha vivido de su venta, corre peligro). Del mismo modo, y siempre según estudios, hubo un aumento de la criminalidad y de forma considerable.
En el año 2008, sobre diciembre, consciente de que el Comandante se enfrentaba, tal y como estipulaba su propia Constitución a su último mandato, decide que aún sin conocer las fatalidades por llegar, es momento de un referéndum para considerar una enmienda a la Constitución y permitir así que un cargo popular pueda ser re-elegido sin límite de tiempo. Tramitado desde la Asamblea Nacional, inicia su rumbo y para 2009, se vota y se aprueba con más del 53% de los votos. Se daba por hecho que Hugo Chavez iba a la re-elección. Primer síntoma de que la Constitución era un papel moldeable por aquellos que se encontraban en el poder, y al amparo de los intereses personales, pero aun así, fue el pueblo de Venezuela quién voto y eligió, como también rechazaron en 2007 modificar ciertos aspectos.
Llegamos a las elecciones del año 2012, aún con una economía en recesión, el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) consigue el 55% de los apoyos, (7% menos que en 2006) y la MUD (Mesa de Unidad Democrática) consigue el 44%. Desde entonces, la mayoría de la atención recaía en la salud del presidente Chavez, más empeorada y que, sin poder finalizar el mandato constitucional 2013-2019, falleció en marzo de 2013.
Desde ese momento, asumió la presidenta interina Nicolás Maduro, que hasta ese momento ejercía como Vicepresidenta y ministro de Relaciones Exteriores. A partir de entonces, con una más agravada crisis económica (se puede observar los ingresos por el salario mínimo de Venezuela, la crisis inmobiliaria asociada, la escasez de productos, etc), motivada por la política económica basada en el control del cambio, de los precios y expropiaciones que desde 2003 en adelante se han ido produciendo por los sucesivos gobiernos.
Así, se convocan elecciones presidenciales para el año 2013, para el mandato 2013-2019, y el PSUV bajo el Gran Polo Patriótico presenta al sucesor elegido por Chavez, Nicolás Maduro. La MUD eligió al candidato ganador de las primarias del año anterior, Henrique Capriles, y éstas se realizaron en un contexto de crisis como se ha mencionado con anterioridad. Los resultados obtenidos dieron una limitada victoria a Maduro, con un 50,61% y dejó a Capriles con un 49,12%.
Los resultados fueron impugnados ante el CNE, solicitando por parte de la oposición un nuevo "conteo general" que fue realizado aunque no en los términos solicitados, y que llevó a elevar el caso al Tribunal Supremo de Justicia, que avaló lo dicho por el Consejo Nacional Electoral y declararon inadmisibles las impugnaciones.
A partir de ese momento, comenzó una mayor voz de la oposición contra las medidas y el Gobierno de Nicolás Maduro.
Dado que es un extenso tema, y conviene recordar por qué se llega a una situación, en otra entrada continuaré explicando los hechos, totalmente objetivos, junto a mi opinión de lo que, evidentemente, ha significado para Venezuela la nacionalización de la industria y el control de precios.
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